Las arrugas o surcos faciales son las líneas en las que la piel se pliega o frunce por efecto de la contracción de la musculatura subyacente. Esa continua doblez en los mismos puntos hace que las capas se adelgacen con el tiempo, pierdan espesor, y aparezcan las indeseadas arrugas, todo ello acompañado de la pérdida de masa muscular y ósea, que de forma fisiológica, comienza a partir de los 40 años.

Con el tiempo, las células encargadas de fabricar el colágeno, elastina y otras moléculas de la piel, van perdiendo su capacidad de producción y aparecerán otras formas de envejecimiento como descolgamiento y flacidez.

En general, los efectos secundarios de los diferentes tratamientos suelen ser eritema (rojez) post-tratamiento inmediato y la aparición ocasional de hematomas en los tratamientos que precisan de la utilización de aguja para su realización.

En cuanto a contraindicaciones para la realización de tratamientos medico-estéticos, éstos nunca se deberán realizar a embarazadas o lactantes, pacientes con enfermedades autoinmunes, o a pacientes con sensibilidad o alergia a algún producto a utilizar en el tratamiento solicitado. Aún con todo, en la consulta, el profesional hará las preguntas pertinentes en la Historia Clínica y dará las explicaciones oportunas en cada caso.

Para corregir todos esos defectos que hemos citado, en nuestra clínica utilizamos diferentes tratamientos médico-estéticos que puedes consultar en el menú adjunto.